España. El Congreso aprueba de manera definitiva la ley de eutanasia por amplia mayoría

Cada caso será supervisado por una Comisión de Garantía y Evaluación creada en cada comunidad autónoma y el afectado podrá recibir la eutanasia unas cinco semanas después de solicitarla.

La proposición de ley establece que tendrán derecho a solicitar la ayuda para morir todos los ciudadanos españoles o residentes en España que sufran «una enfermedad grave e incurable» o, en su caso, «crónica e invalidante», que provoque un sufrimiento «intolerable».

La ley se convertirá en una nueva prestación del Sistema Nacional de Salud español que podrán solicitar aquellas personas que padezcan una enfermedad grave e incurable con un sufrimiento físico o psíquico constante e intolerable.

Con la aprobación de esta ley, España se convierte en el séptimo país del mundo en el que esta práctica es legal después de Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Nueva Zelanda (donde ya se ha aprobado, pero entrará en vigor en noviembre) y Colombia (en este último país por decisión del Tribunal Constitucional, pero sin que el Parlamento haya aprobado una ley que la regule).

Entrará en vigor tres meses después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), plazo con el que cuentan las comunidades autónomas para crear en cada una de las regiones una Comisión de Garantía y Evaluación, órgano encargado de la supervisión de cada caso, formado por médicos, profesionales de enfermería y juristas.

Con esta ley, las personas mayores de edad que sufran «una enfermedad grave e incurable» o un «padecimiento grave, crónico e imposibilitante» que afecte a la autonomía y que genere un «sufrimiento físico o psíquico constante e intolerable» podrán solicitar la prestación de la ayuda para morir.

La ayuda para morir podrá realizarse tanto en centros sanitarios -públicos, privados o concertados- como en el domicilio del enfermo y la ley contempla la objeción de conciencia para los profesionales sanitarios que participen en el proceso.

Estos ciudadanos deberán «disponer por escrito de la información que exista sobre su proceso médico» y «las diferentes alternativas y posibilidades de actuación, incluida la de acceder a cuidados paliativos».

El primer paso lo dará el paciente, que será quien tenga que solicitar por escrito que se active el procedimiento en dos ocasiones, separadas por 15 días la una de la otra. Hecho esto, en un máximo de 48 horas su médico tendrá que valorar si cumple los requisitos.

Los facultativos que intervienen en el proceso sí tendrán el deber de determinar que el paciente cumple los requisitos, entre ellos de determinar si la enfermedad que sufre es «grave e incurable» o, en su caso, «crónica e invalidante».

Felipe Fernández

Técnico Superior En Comunicación Social. Periodista. Productor, Realizador audiovisual. Operador/Editor periodístico. Emprendedor...

Deja una respuesta